Las Cadenas de Loine III — 2ª Ed. Ronda de Blogs Colaboradores

13:17


Hola, amigos y amigas:
Les cuento: he tenido un pequeño traspiés con el ordenador, ha decidido no volver a encenderse y me tengo que conformar con uno bastante antiguo que me han dejado de prestado. Lo fatídico de la historia no es que pronto tenga que comprarme un nuevo PC, si no que la muerte de mi anterior máquina conlleva la pérdida de varios documentos importantes que tenía guardados en su disco duro.
Quise morirme…


Entre esos documentos se encontraba el capítulo III de esta historia que AL FÍN tiene nombre. Me he visto obligado a reescribirla y por ello he extralimitado el plazo de entrega de este capítulo, pero sean comprensivos.
La moraleja: a partir de ya guardaré todos los documentos en la bendita nube visto que los ordenadores pueden ponerse en cualquier momento en nuestra contra y traicionarnos de la forma más sibilina.

Ya para acabar con la nota me gustaría anunciar que esta historia recibirá el nombre de “Las Cadenas de Loine”, me he decidido bastante tarde pero creo que es el título correcto. Espero que les guste esta tercera entrega!

PD: Me gusta mucho la palabra “empatizable”. Ni existe pero la voy a usar ;D







Jack Germany estaba contemplando el diario de su difunta esposa. Un cuaderno grueso de páginas amarillentas en las que su mujer en vida había escrito lo feliz que era, lo mucho que amaba a Jack, y lo bien que trascurrían sus días en aquel su nuevo hogar. Lo habían llamado el Nuevo Mundo, un lugar en el que las oportunidades eran casi infinitas.
El viaje hasta las américas fue duro, pero llegar allí significó el primer gran paso para aquel matrimonio. Buscaban con fiereza un destino completamente nuevo. Una vida de ensueño en el paraíso del Este. Un futuro inexplorado…
Los años habían pasado tan rápido que Jack no vio venir a la muerte, afilando su guadaña siguiendo la agraciada figura de su esposa. Cuando al fin le rajó el alma y se llevó consigo el último aliento de su mitad de ser, Jack decidió que regalaría su vida a Dios, intentando ganarse un hueco en ese cielo en el que seguramente le esperara su mujer.
Y allí estaba, ojeando las memorias de su difunta esposa, con la pena anclada en su pecho y un pesar que aplastaba su pequeña alma. Rebuscó entre ellas intentando llegar al momento más hermoso del diario, la última hoja de su escrito, sus últimas sensaciones antes de morir. Que, irónicamente, también eran las más tristes.

 
                Te escribo tras recibir una gran noticia querido Dario,
Al fin se cumplirá nuestro más preciado deseo, en cuanto Jack se entere…
No puedo ni imaginar cómo será el tener a esta pequeña vida en mi interior… Aún no es nada y ya la quiero. ¿Imaginas lo que es eso…?

Disculpa por mi brevedad esta vez; las circunstancias me impiden quedarme aquí quieta escribiéndote mí querido amigo: ahora tan solo tengo ganas de brincar de alegría.

Un beso, esperando volver a verte,


Diana.


Estaba llorando cuando escuchó los golpes en la puerta principal. Miró a través de la ventana y observó el claro cielo de un amanecer cualquiera. Apenas hacía escasos minutos que el sol había hecho ceder a la noche y ya alguien estaba acudiendo a su vivienda. Demasiado temprano para su gusto.
Se levantó del sofá y caminó hasta la entrada, y abrió ligeramente la puerta y se asomó por un hueco minúsculo. Observó de forma impactante que frente a él se alzaba la figura de la señora Rosemary, con el rostro cabizbajo ocultando una preocupación fácilmente empatizable.
-          ¿A qué se debe la visita? – preguntó Jack. Después tosió intentando recuperar el tono de voz apropiado, y no el de alguien que acababa de llorar
-          Señor Germany… me temo que hay otra bruja entre nosotros…
Sorprendido por la brevedad de la respuesta y la curiosidad que aquello le había provocado, invitó a la mujer a entrar al interior de la vivienda. Ella pareció dudar durante unos instantes pero después cruzó el umbral.
Jack cerró la puerta y le indicó que podía sentarse en el sofá, y ella obedeció de forma automática.
-          ¿Necesita algo? ¿Algo para beber quizá…?
-          Sí. – soltó al fin tras un breve tartamudeo. – Agua…

El hombre recorrió su vivienda con el corazón trotando a una velocidad alarmante. ¿Una nueva bruja? ¿Cómo podía aquello ser posible? Habían sentenciado ya a cuatro mujeres, ¿cuándo iba a acabar aquella broma demoniaca? Le llevó agua a Lilith y después se sentó en el asiento  continuo, mirando a su invitada esperando que al fin hablara.
-          Verá… - musitó. – Ni se imagina lo difícil que resulta para mi dar este paso, pastor… - dijo, llevándose las temblorosas manos al rostro ocultando sus ojos bañados en lágrimas.
-          Lo imagino… - susurró Jack, aunque en realidad no comprendía en absoluto a la invitada.
Ella había sido una gran defensora de la caza de brujas, luchando contra las garras del infierno  de una forma voraz. Había estado presente en las cuatro ejecuciones y esperaba insaciable que la soga rodeara el cuello de las otras brujas que yacían encarceladas a esperas de un juicio.
Verla allí, tan visiblemente atormentada por las palabras incriminatorias que iba a pronunciar, le produjo a Jack una sensación de desconcierto. No entendía como una mujer de carácter tan puritano podía tardar tanto en pronunciar el nombre de una persona embrujada, pero cuando al fin Lilith volvió a hablar las piezas se conectaron al instante.
-          Es mi hija, pastor, ¡mi propia hija! – rompió a llorar de inmediato. Jack no pudo hacer más que facilitarle un pañuelo de tela para que ahogara su llanto en él.
-          ¿La pequeña Loine…? – susurró él, ordenando sus pensamientos. - ¿Cómo estas tan segura?
-          Ramsey la tiene encerrada en su habitación, amordazada. No para de retorcerse en su lecho, las convulsiones son constantes. Anoche mismo pude ver a un ente en su habitación, una sombra gris aterradora que está torturando a mi pobre niña… - volvió a llorar desconsolada, y a los minutos alzó la mirada para observar al pastor Germany que continuaba en su posición anterior, sin moverse ni un ápice.

Estaba observando el pequeño diario de su esposa que descansaba sobre la mesita. Las últimas palabras de las memorias brotaron en su mente de nuevo, marcándolas a fuego en sus pensamientos.
Falsos recuerdos se reprodujeron en su imaginación, hipótesis de cómo habrían sido sus vidas si su difunta mujer no hubiese fallecido a manos de aquellos Indios. Supo con certeza que el vientre de su mujer habría crecido bajo el manto de felicidad que aquello les proporcionaría, y que tras el nacimiento disfrutarían de ver crecer a su hijo. Como de sus primeras palabras. Sus primeros pasos. Y sus primeros errores.

Fue por ello que tener allí a la señora Rosemary señalando a su propia hija como bruja le produjo una sensación mixta de asco y decepción. Que fácil había sido para ella  presentarse allí y hablar sobre el tema a pesar de lo afectada que parecía. Jack sentía tantas cosas en aquel instante que no sabía cómo proceder, pero por más que lo intentara la sola idea de procesar a la pequeña Loine, de encerrarla si quiera, le provocaba un rechazo absoluto para con la esposa de Ramsey, pero, ¿y si era cierto y la niña estaba embrujada?


Tenía que verlo con sus propios ojos…



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3 comentarios

  1. A mí me pasó algo parecido con mi antiguo ordenador y ahora lo tengo todo guardadito en google docs o en el mismo blog en una entrada en borrador. Espero que puedas recuperar la información del disco duro porque sino.... vaya caca!!

    Bueno, el título de la historia me encanta, por fin tiene nombre xD Y no me gustaría que se acabara en el próximo capítulo, es demasiado buena xDDD

    Me encanta que poco a poco vayamos conociendo a todos los personajes, al principio eran los vecinos de los Rosemary, luego estos y ahora el cura. Me parece genial que sea así, se hace mucho más ameno. La historia esta de Jack me ha dado mucha pena, espero que eso lo haga reflexionar acerca de Loine, aunque visto lo visto, parece que a la pequeña no le espera un final feliz :(

    Esperaré al siguiente :D
    Un beso.

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  2. Oh, wow, el último capítulo será interesante.

    Así que Jack (D: que me ha dado mucha pena, por cierto) ahora tiene sus dudas... ¿cómo reaccionará cuando vea a la pobre Loine? Si la considera bruja, ¿será capaz de darle muerte?

    xD Corro a leer el último capítulo.

    Oh, ¡y tengo que decir que me ha gustado mucho el nombre! Suena todo misterioso y así. Mejor tarde que nunca, y si dices que es el adecuado, pues hay que celebrar entonces XD.

    :C Qué pena lo que te ha pasado con el ordenador. D: Ojalá puedas recuperar tus documentos... yo uso Dropbox, aunque tengo desde hace un tiempo contemplado mover todo a Google Docs, como dice Edith (que tengo entendido que tiene más espacio y además tiene el plus de que se guarda automáticamente y puedes editar desde cualquier lugar donde tengas Internet ;3). La nube salva vidas lol.

    En fin, eso. Ciao! :D

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  3. Holaaa! Jolín, primero bloqueo y luego pérdida... Te vamos a tener que dar una medalla por estos males y seguir escribiendo la historia ^^
    También me ha dado mucha pena Jack y cómo has ido entrelazando las tramas :) Un punto muy positivo!
    A ver qué la espera a la pobre... sigo con el último!
    Un besazo!

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